martes, 24 de junio de 2008

Verbénate siempre que tengas ocasión (y no seas petard@)

La diversidad de colores, ya estén escampados hoy por el cielo o formando complejos mosaicos por cualquier plaza de la urbe desde anoche, siempre han significado, con motivo de la verbena de San Juan, los ánimos sonoros de la renovación, una oportunidad única de desechar lo viejo haciéndolo de la mejor manera posible: ¡al fuego con todo!

Es la celebración de un solsticio lleno de energía en la que nos valemos verdaderamente como humanos; el hecho de estar dispuesto a compartir y reír en una noche llena de júbilo, y creer que volvemos a ser rebautizados de nuestro pasado arrojándolo sin contemplaciones a la hoguera. Porque todos estamos en el presente. Multitud de explosiones suenan hoy, precisamente para recordarnos que seguimos aquí, con nuestras historias, obsesiones y complejos, y que el valor de aquellas personas que anoche se atrevieron a salir a disfrutar, pueden ahora contar (si ya están despiertos o si aún apenas han dormido) que hicieron algo simbólico hace unas horas para mejorar sus vidas.

Lo que trato de decir es que no hay nada que impida creer que hoy no es un buen día. Ni mañana, ni pasado mañana, ni la semana que viene en la que posiblemente conocerás a los padres de tu chic@, o recibas la sorprendente noticia que tu novi@ te deja porque le asuste las relaciones serias y le presentes un buen día a tus padres. Porque todos los días son buenos días. Es una de las primeras cosas que nos enseñan cuando somos pequeños. Pero antes de decírselo a los demás, ten el detalle, al levantarte, de recibir ese deseo de ti mism@. Al menos, sé optimista por educación, y no pierdas la oportunidad de disfrutar los días que podrías perderte por un fallo en tu despertador.

domingo, 8 de junio de 2008

¿Yo?... De donde los Estopa


Lo miro quizás con añoranza, cuando conozco a alguien y entre los dos, se desvelan incansablemente multitud de aspectos de nuestras vidas desconocidas...

-Hola, me llamo tal, tengo tantos años, me gusta el cine, charlar con los amigos, y sobre todo, me gusta la tortilla de patatas poco hecha...

Y hasta aquí todo bien. Luego se empieza a complicar las cosas…

-Sí, sí, muy bien... ¿Pero de dónde eres?
-Soy de Cornellà de Llobregat- respondía yo orgullosamente.
-¿De dónde? Pero... ¿Dónde está eso?

¿Cómo qué “eso”? ¿Qué quiere decir con "eso"? ¡Pero si toda Barcelona y parte del mundo entero conoce mi adorable ciudad! Eso que llamas “eso”, está… está… ¡Cáspitas!
Al final, tengo que adaptarme irremediablemente a los nuevos tiempos y acabo diciendo...

-¿Yo? ¿Que de dónde soy? Por favor... De donde los Estopa...
-¡Ah! ¡Qué guay! ¡Me gustan los Estopa! Yo vivo en…aquel sitio, por encima de…
-No, no me suena dónde puede estar… “eso”

Porque yo lo valgo ;)