miércoles, 24 de diciembre de 2008

SobreInstinto Navideño



No sé qué es más divertido, si la Navidad, con todos los adornos urbanos vaticinándola un año más; o preguntarme por todo aquello que fue necesario para conseguirla...

Y es que dudo mucho que, al margen de cuestiones religiosas, Papá Noel tuviera que hacer oposiciones para tener un trabajo fijo de por vida, y sólo trabajando un día al año ¿No es raro?... Aquí hay tongo. Lo mismo que su residencia esté fijada en el Polo Norte, ¿por qué? Muy sencillo. Evasión de impuestos, claramente. O si no, ¿quién en su sano juicio iba a mantener la seguridad social de tantos elfos trabajando sólo un día?

Pero eso no es todo... ¿Y los juguetes, de dónde vienen? La creencia popular es que son los elfos quien los construye, pero aunque esto era cierto, a partir de la década de los 80, la Unión Europea le exigía un certificado de calidad en sus juguetes que, obviamente, no tenía. Así que, intentando poner un remedio eficaz y barato, negoció con las jugueterías chinas, las cuales no le exigían nada. De hecho, Papá Noel despidió a todos sus elfos y contrató a estos chinos, puesto que hacían más horas y su sueldo, era bajo. Total, como no se distinguían mucho de los primeros, por tener los ojos rasgados, pues nadie iba a notar la diferencia.

Lo de Rudolf es más complicado. Que un reno hable, vuele, y soporte tres toneladas de peso mientras lo hace durante unas doce horas, es anti natural. Es que me lo imagino tomando el té con Los 3 Fantásticos, mientras levita. Y claro, es amigo del Stallone, de Schwarzenegger ese (que conste que lo he tenido que buscar en internet) y de algunos cuantos más musculitos, por eso siempre tienen los mejores regalos. Que el Arnold le dice "Oye, yo quiero ser gobernador de California", pues nada, ¡concedido! Que el Stallone le dice "Oye, quiero hacerme otra operación estética en la cara y que me quede como el culo", pues nada, ¡concedido! Ay, este Rudolf... Seguro habrá algunos que querrán diseccionarlo. Y claro, ya que estamos en Navidad, papeárselo en la cena.

No obstante, yo siempre he sido más de Reyes. Los camellos no hablan ni vuelan. Aunque eso de ponerles un vasito de leche y unas galletitas para que beban y coman lo pasaremos por alto esta vez... Está bien. Estamos en horario infantil. Seamos como ellos y sonriamos, que siempre viene bien.

5 comentarios:

TOROSALVAJE dijo...

Jajajajjaja, muy bueno, buenísimo.
Me gusta tu mirada irónica.

Saludos.

El iResponsable dijo...

Pues si quiere evadir impuestos que se vaya a las Caimán, que creo que el clima le es más favorable.

Felices fiestas.

Yuria dijo...

Me dejas pensando, que en mi próxima carrera, voy a estudiar para Papá Nöel.

Un beso.

la del blog dijo...

jajajajajajajajajajaja no puedo con tus historias jajajajaja enhorabuena

Adnama dijo...

ja,ja,ja...muy buen analisis querido amigo...tines mucha razón. Besos y Felices Fiestas