lunes, 29 de junio de 2009

La pulga Ramírez (I)

pulga ramírez

La pulga Ramírez
no come,
no salta,
ha perdido el interés de viajar por perro-bus,
porque su ilusión
es convertirse en nadadora
de natación sincronizada,
y no tiene piscinita,
y no tiene ánimo de ponerse
sus bermuditas hawaianas
ni sus moradas gafitas,
porque le falta tres gotas de agua
para completar su piscinita olímpica,
y practicar a ritmo de Camela
su mejor coreografía,
entre el aplauso de un público entusiasta
que la anime a zambullirse
para ser la mejor pulga en su categoría.

sábado, 27 de junio de 2009

Demostrado científicamente

A medida que iba avanzando los meses, varias señales inequívocas hacían presagiar lo inevitable: la llegada del verano. Porque al igual que no hay discotecas sin plastas, un verano no es verano sin calor, un verano no es verano sin colocar la toalla hortera en las playas que te regalan por la compra de alguna revista con contenido rosa, un verano no es verano sin tomar helados ni horchata, un verano no es verano sin chulos-playas ni chulos-piscinas, y lo más importante: un verano no es verano sin mosquitos, sin ronchas en brazos o piernas, sin picores y sin el instinto asesino que, según algunos, dicen que acabaron con los dinosaurios.

Así que no es de extrañar que la gente normal, la de a pie, siga considerando más factible que a esos bichos tan grandes los eliminara una roca gigante proveniente del espacio, y no unos simples mosquitos, porque eso querría decir que cada vez que se exclamara a alguien “Tienes el cerebro de un mosquito”, en verdad le estaría regalando los oídos, porque ésta podría responder fácilmente “Oh, gracias, para mí es sencillo acabar con lagartijas de más de diez metros de altura”, cuando ahora, con la versión oficial que apoyan numerosos científicos en la que cuenta que algún vasco lanzó una roca al aire y con la fuerza de la gravedad, volvió a caer a tierra, extinguiendo así gran parte de la vida en la faz del planeta, se considera más a una escasez de luces que a otra cosa.

Pero cuidado. ¿Hasta dónde podemos fiarnos de estos insectos? Un prestigioso estudio de la Universidad de Bichitos Sanguinarios y Felices (UBSF), ha analizado sistemáticamente su ciclo vital, así como su comportamiento y la trascendencia que podría tener para nosotros, la especie humana, en un futuro. He aquí parte de dicho trabajo:

¿Qué es un mosquito?
El mosquito es un insecto de patas largas y pequeñín con muy mala sangre y seguramente con cara de pocos amigos que se extiende por todo el mundo. Mientras que los mosquitos machos son vegetarianos, los mosquitos hembras (científicamente llamadas mosquitas), prefieren beber la sangre de sus víctimas.

¿Cuáles son sus orígenes?
Los mosquitos han estado aquí desde siempre, por lo que se piensa que se trate de una especie alienígena que esté destinada a controlar todas las formas de vida existentes en este pequeño planeta.

¿Dónde nacen?
En sitios tenebrosos como pantanos, cloacas, macetas…

¿Qué debes hacer si te pica uno?
Rascarte.

¿Y si esto no funciona?
Rascarte más fuerte o darse una ducha de amoníaco.

¿En qué momento del día suelen picar más?
Cuando somos más vulnerables. Esto es, por la noche.

¿Cuál es el procedimiento de ataque de un mosquito?
1 Entrar por un resquicio finísimo de alguna ventana.
2 Si es temprano, apalancarse en el techo o en una de las paredes de la habitación sin ser vista.
3 Para matar el tiempo de espera, realiza mini sudokus
4 Una vez que la víctima se estira en su cama y concilia el sueño, posiblemente el mosquito no haya podido aún resolver ningún sudoku, ya que las luces de la habitación se han apagado y no sabe poner los números, así que vuela hacia su víctima y le tortura con una sesión de los cuarenta éxitos mosquiteros de la historia en su oído.
5 Una vez que el mosquito consigue despertarle por cansino, y aprovechando su aturdimiento, le pica donde más le plazca (nótese que el sitio de la picadura esta sujeta al libre albedrío del propio insecto, así que puede picar en cualquier parte del cuerpo).

¿Cómo evitar las picaduras?
Taparse con la sábana, ponerse calcetines de lana y bufanda. Si por el contrario, a causa del verano, se opta por usar repelentes, que el vecino incordio de nuestra comunidad permanezca sin dormir en la misma habitación que tú velando por nuestra seguridad.

¿Qué hay que hacer para ahuyentarles?
Abrir todas las puertas y ventanas de la casa. Correr tras de él con la revista enrollada que regalaba la toalla de playa e indicarle amablemente los distintos puntos de salidas de emergencia existentes. No se asegura que funcione, pero al menos reduciremos azúcar en nuestra sangre con el ajetreo y quizá no seamos su plato fuerte por hoy.

¿Dónde acostumbran a morir?
En nuestras lámparas, fluorescentes y generalmente al lado de un gusiluz.

¿Podrían acabar con nuestra especie?
Por supuesto que sí. Tan sólo hay que considerar la evolución drástica que han sufrido para convertirlos aún más peligrosos. Un grupo de mosquitos que felizmente revoloteaba por la sabana africana, se toparon con una manada de tigres, y fue tal el flechazo que tras unas horas de orgía, los mosquitos quedaron preñados, y llegaron a Europa en primera clase, dando a luz un nuevo engendro de asesino aún más mortífero: el mosquito tigre.

En fin, nos guste o no, somos su desayuno, su comida, su merienda, su cena, y no hay escapatoria posible. Demostrado científicamente.

domingo, 21 de junio de 2009

Hoy


Esta mañana desperté emocionado con todas las cosas que tengo que hacer antes de que el reloj marque la medianoche. Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante.

Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener.

Hoy puedo quejarme porque el día esté lluvioso o puedo agradecer a la naturaleza porque las plantas están siendo regadas gratis.
Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero o puedo estar contento de que mis finanzas me empujan a planear mis compras con inteligencia.
Hoy puedo quejarme de mi salud o puedo regozijarme porque estoy vivo.
Hoy puedo lamentarme de todo lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo o puedo sentirme agradecido que me hayan permitido haber nacido.
Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.
Hoy puedo autocompadecerme por no tener muchos amigos o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones.
Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.
Hoy puedo quejarme porque tengo que ir al colegio o puedo abrir mi mente enérgicamente y llenarla con nuevos y ricos conocimientos.
Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo que hacer las labores del hogar o puedo sentirme honrado porque tengo un techo para mi mente, cuerpo y alma.
Hoy el día se presenta ante mí, esperando que yo le dé forma…
Y aquí estoy, el escultor que tiene que darle forma. Lo que suceda hoy depende de mí, yo debo escoger qué tipo de día voy a tener.

Así que...
¡QUE PASÉIS UN GRAN DÍA, A MENOS QUE TENGÁIS OTROS PLANES!


(este texto lo empleo mucho en mis clases de risoterapia, de autor desconocido)

domingo, 14 de junio de 2009

Sobre la intelig@ncia (I): leyes para anticiparse


Todos sabemos que pensar requiere un esfuerzo casi humano, por eso -digo yo-, se inventaron tantas cosas para evitarnos tal molestia, como la llegada de las agendas, los calendarios, las pastillas de la memoria, los lunnis avisándonos de que ya es hora de ir a la cama, el programa de Ana Rosa, los anuncios de MiXta… Quizás para mermar las cosas que pensamos de forma automática, y ralentizar así el poder realizarlas en el momento justo.

Por ejemplo, un caso típico: te encuentras en la discoteca. Aquel/la chic@ te llama la atención, tiene un físico tremendo y parece fijarse en ti. Tú ya estás teniendo todo tipo de fantasías sexuales con esa persona en medio segundo antes de coger la situación por los cuernos y, como primera fase, presentarte. Pues bien, justo en ese momento, y sin previo aviso, siempre hay alguno que se te acerca por detrás tuya propinándote un fuerte empujón en tu hombro, y por la cara, destroza tu plan –hasta ahora, perfecto- de ligártel@ simplemente porque ha cogido antes que tu la idea de abordarl@, y posiblemente en este caso, de poder realizar todas esas fantasías a tu salud en cama ajena. Y lo mismo ocurre con las ideas en el trabajo. Ten cuidado de no pensar en público. Es más: ten cuidado de pensar en el trabajo. Ocho horas encerrad@ en un recinto con personas que no conoces te convierten en un superviviente si consigues que los demás no averigüen casi nada de tus ideas por mejorar tu empresa, porque siempre habrá alguien más perspicaz que tú que está dispuesto a robar y demostrar tu inteligencia poniéndola en práctica ante tu jefe. Y claro, ¡toma plus por aumentar la producción!. Dicho de otro modo, lo grave no es que pienses, siempre y cuando no pienses en voz alta, lo grave es que parezcas ser más inteligente (aunque lo fueras) delante de los demás, ni siquiera a la hora del café, antes de ejecutar tus ideas. Eso ayuda mucho. Tus compañeros por conseguir el agradecimiento de tu jefe son capaces de cualquier cosa, incluso de dejarte sin leche para tu cortado. Y así te encontrarías: solo como la una.

La buena noticia es que nadie es demasiado inteligente. Y si alguien lo es, es debido a que aún no ha llegado a conocerse bien. Porque eso de pensar está muy bien, pero ser inteligente nos permite ir más allá: nos da a menudo la posibilidad de ignorar y a hacer oídos sordos a nuestra propia inteligencia. Por lo tanto, que tu despreciable vecina del décimo te saque las mil y una para no pagarte el recibo de la comunidad, no es de ser poco inteligente, sino de ser un auténtico pardillo, pero lo serías más si, para colmo, te convenciera para que le cargaras las bolsas de la compra utilizando únicamente las escaleras, puesto que el ascensor se averió el día anterior.

Ser inteligente, además, es tener la capacidad de almacenar datos en una unidad Intel –alojada en el cerebro- de un grupo de gente variopinta. Es un monopolio de células abusonas que toman por tontas a las demás, o una actitud que no se sabe muy bien para qué sirve si tanto cuesta aprender que se tiene para algo.

Recuerda estas leyes si quieres triunfar inteligentemente en la vida:

- Si tienes una idea, deja de pensar al instante en ella. Lo único que haces cuando la desarrollas en tu cabeza es propagarla por medio de ondas a tu peor enemig@, y no dudes que se te anticipará. Lo mejor cuando tengas una, cantes una canción inverosímil (como el lalalá) para interceptar la conexión a otras personas mientras te encuentres en la misma habitación que ellas. Como no está previsto que cantes a tu bola y sin ritmo ante los demás, te tomarán por loc@ y huirán de ti, conservando así tus ideas, y pudiéndote poner tanta leche en el café como quieras.

- En el momento que alguien tiene una idea maravillosa en el mundo, algún satélite de tantos que orbitan sin parar nuestro planeta, inmediatamente la recoge y la distribuye entre los extraterrestres, que son supuestamente inferiores a nosotros. De hecho, ET era tonto ¿sino por qué iba a bajar a la Tierra precisamente en la década de los ochenta? ¿Para conocer a Naranjito? No, no, ni hablar. Hizo un viaje tan largo porque cogió la idea de sus vecinos de “V” de pasarse por este mundo y adueñarse de él. ET pudo cumplir la primera parte. La segunda, debido a su cara de pan, no le fue posible, aunque se llevó una planta moribunda a cambio, que algo es algo, oye.

- Bajo ninguna circunstancia pienses los lunes por la mañana que eres el único que merece quedarse dos horas más en la cama. Hay muchísima más gente que piensa lo mismo al mismo tiempo, en la misma situación que tú. Pero no te preocupes, si el lunes no es muy original pensar en ello, prueba de pensarlo el resto de días de la semana. Sé perseverante y triunfarás.

- Es una bobada eso de que para ser inteligente hay que saber que no se sabe nada, porque si ya lo sabes, sabes algo más que nada, y eso es mucho más que saber algo, porque instantáneamente ya sabes que no sabes nada y al mismo tiempo que nada es algo que es algo que sabes. Por lo tanto, la corrección a esta frase es: si hay que saber, se sabe, pero afirmar lo contrario es tontería.*

- Actúa primero y luego piensa en cómo arreglarlo. Si estás en la empresa, escucha tu lado emprendedor y dile sin tapujos a tu superior lo que piensas de su pésima gestión; si estás en tu comunidad de vecinos, escucha a no escuchar a nadie; si estás en la discoteca, escucha a tu… Bien, quiero decir que vayas a por todas, anticípate y demuestra que puedes ser tan pulpo como el que más.

- Por último, convéncete para siempre que la inteligencia no te perseguirá nunca ni a ti ni a nadie, ¡así que anticípate a la de los demás!

*(homenaje a cruz y raya)