lunes, 31 de agosto de 2009

Volviendo al camino de vuelta

Caras largas, bostezos interminables, piel tostada untada en crema solar ultra protección para desayunar. Legiones de despertadores se rebelan hoy contra la resaca veraniega cinco minutos antes para conseguir dormir otros quince, o quizás otros quince sobre los quince que se pronosticó hace media hora después del primer cuarto de emitir el primer ladrido y saciarnos –al menos, un poco más- de morriña post vacacional.

Muchos de nosotros hemos pedido –es más, hemos suplicado- a San Alcalino que la hora final tardara en llegar. O en su defecto, que no llegara. Hubiéramos preferido miles de cosas para evitarlo. Pero matar al conejito de Duracell va en contra de la ley de protección de peluches. Así que muchos hoy se han encontrado con la situación de… Con la nueva situación, a partir de ahora, de disfrutar de los lunes al sol y pasarse de vez en cuando por las oficinas de la Inem.

Y es que, a estas alturas, para cerciorarse uno que aún conserva su empleo se necesitan dos cosas fundamentales: la primera es que no hayas recibido ninguna carta que notificara tu despido (tranquilo, Correos va fatal en agosto), y la segunda es que tus jefes no te hagan muecas cuando te vean por la oficina andando como si tal cosa preguntándose si llegaron a enviártela a tiempo.

Dada la delicada situación, y para los que aún no sospechamos de nada, es momento de la vuelta. Y lo más destacable de esto es que muchos saben que deben volver, pero no saben cuándo, ni lo más triste, dónde hacerlo. Hay quienes usan tarjetas-recordatorio con palabras clave y esquemas de colores para anotar los nombres de sus superiores y compañeros (sólo con aquéllos con los que el roce es más bien escaso). Los hay, incluso, que durante el trayecto, escuchan música Feng Shui, y eso no es todo. Hay quien consigue subir al tren o al bus en pleno Nirvana; es decir, levitando como el mejor Dalai Lama, sí, pero sin un pelo de vergüenza por reemprender el regreso y no recordar siquiera cómo dejó su mesa de trabajo. Ni mucho menos, la faena que le ocupaba.

Sin embargo, y siempre pensando en la vuelta (partiendo de la idea irrefutable de que volver es similar al efecto de la gravedad), los hay también que, por misterios de la vida, consiguen acicalarse y con suerte, no pararse de parada mientras aprovechan unos pocos minutos más para dormir. Sí, sí, que la gente duerma durante un trayecto no es ninguna novedad, pero sí lo es, y aunque parezca extraño, que consigan roncar y entregarle el billete al revisor al mismo tiempo.

Y eso sin mencionar los tapers de colección que usábamos cuando íbamos al campo o a la playa con el estofado de garbanzos, qué triste destino el suyo tras haberse convertido en parte de nuestra rutina. Con lo que han sido. Y míralos ahora. Portando verduritas para rebajar esos kilitos de más que, a buen seguro, hemos ganado. O sin ir más lejos, nuestros hábitos. ¿Os habéis fijado la importancia de nuestros hábitos? El hábito de levantarse temprano, el hábito de fingir que te cae bien tu jefe, el hábito de criticar a tus compañeros, el hábito de pasarse veinte minutos en el lavabo para escaquearse, el hábito de mirar el reloj, el hábito de conectarse a Internet a hurtadillas … ¡Vamos, que no somos monjas de clausura!

A todo esto, están, cómo no, nuestros jefes, nuestros superiores, nuestros porque lo hemos parido a raíz de un contrato en el que se nos hace partícipes de sus cambios de humor, de sus broncas (justificadas o no), pero ¿qué seríamos de nosotros para desear urgentemente unas vacaciones sin motivo aparente? Esto es, El Ying y el Yang de tu nómina: el regreso hacia una parte de tu vida hace más corto, a su vez, el regreso hacia tu otra parte más estival. Así que no te preocupes si dejaste el ordenador encendido antes de marchar con una página de internet en pantalla de dudosa reputación, o la impresora imprimiendo cíclicamente las listas de las pensiones y hoteles donde pasar junto a tu familia y/o amigos este agosto. Tu jefe te añoraba, te echaba de menos… Se sentía solo por no poder escupirte mientras te grita… Apadrínale durante once meses al año. Deja que abuse de ti durante ese tiempo, que te ponga de vuelta y media. Él se lo merece. Te aseguro que no te arrepentirás, o sí…

En todo caso, ¿ves? Ya quedan más cerca las próximas vacaciones… Permanentes o no. Porque hablando tanto de vueltas, hay que conseguir siempre darle una vuelta a las situaciones.

16 comentarios:

El Filosofo Loco dijo...

Precioso artículo. Realista, optimista y gracioso a la vez.

Recomendable para cualquiera que vuelva de vacaciones, y para los que llevamos ya un tiempo en ellas.

Saludos!

TORO SALVAJE dijo...

Mañana vuelvo.
Aunque después de leerte estoy por no hacerlo.
Que drama.

Saludos.

Yuria dijo...

Ja,ja. Bueno, es un cambio muy grande. Yo anoche no dormí; supongo que el cuerpo se estaba readaptando de nuevo a la marcha del trabajo cotidiano. Pero, tras los primeros días, nos veremos sumergidos felizmente en él. Ya lo verás. Un abrazo.

Silvia dijo...

Allá vamos... hacia las nuevas vacaciones, y por supuesto esperando que tarden en llegar, que como lleguen pronto maaaal, je!
Besos

Wenanena dijo...

Después de leer el artículo no sé si me interesa seguir currando o no... ke asquitooooo, sólo quedan unos meses para las vacaciones de Navidad, con ello me consuelo. Tus textos superguays como siempre, se nota que estás de vuelta :) Besazos

Anónimo dijo...

Enhorabuena por tu blog, te invito a que te pases por el directorio web/blog www.cincolinks.com podrás promocionar tu web, con tu ficha y tus votaciones y valoraciones, con un método de intercambio de visitas llamado 5links! con el que tu blog será visitado tanto como visites a los demas y que harán que tu blog se de a conocer por toda la red. Pásate ;)

Creo que tu blog encajará perfectamente en la comunidad, y el foro estará encantado de recibirte.

Saludos, espero verte por www.cincolinks.com.

Sara dijo...

jooooooooooooo! yo soy una auténtica privilegiada, cada vez me doy más cuenta. Con la que está cayendo...¡virgencita que me quede como estoy!
Ánimo y a trabajarrrrrrrrrrrrrrr jajajaja.
Un abrazote

iResponsable dijo...

Trabajo en el sector del automóvil y como en vez de ser el último mono de la fábrica soy el penúltimo, mi presencia era imprescindible para ponerla en marcha una semana antes de lo previsto (dichoso ZP y sus ayuditas, jeje, es broma).
Pues la cosa fue como volver de vacaciones y subirse a un tren en marcha, todo caos y prisas, levantarse a las 4 de la mañana (el primer día), trabajar sábados, domingos y festivos, horas extras a tutiplain.
Eso sí, muchas de esas horas las escogí a disfrutar y entre unas cosas y otras aún me quedan 15 días para septiembre.

CharlyChip dijo...

Yo todavía no me he tomado un descanso, así que aguardaré a ver como me siento cuando se me acabe lo que corresponda cuando toque... Me lo tomo como una preparación psicológica ;-)

Bienvenido

azul dijo...

Positivismo ante todo jejej muy bueno

Sonia. dijo...

hola!, me quede con ganas de concerte un poco mejor, asi que vine a de visita a tu casa... definitivamente esta llena de cosas interesantes!

un abrazo muy fuerte...Amenazo con regresar =0D

salu2!

teto dijo...

Hola, me ha gustado mucho tu blog...
tanto q lo voy lo voy a incluir en mi listado de www.losmejoresblogger.com
a la ves te invito a hacer visitar mis webs
www.frasesmotivadoras.com dedicado a la meditación y el bienestar del alma
www.emule-configurar.com trucos para Windows e Internet
www.musicadelparaguay.com la mejor música folklórica

KI dijo...

Mis vacaciones se acercan jojo :P

Éxitos Beeril :)

Maria Jesús dijo...

Pues sí, las vacaciones se han acabado y ahora sólo nos queda el consuelo de volver a imaginar cómo serán las siguientes. Ahora nos toca volver a la oficina y enfrentar la nueva situación. Y sí, si seguimos conservando el empleo, seguimos siendo afortunados.

Anónimo dijo...

Miguel, genial este blog... Genial!! Eva

amor y libertad dijo...

paro creo que no, pero tiempo libre sí quiero