domingo, 29 de marzo de 2009

A.P.A.P.Q.T.V.T.D.D.T.C.R.P.P.C.F.S.C.C.V

La Asociación de Prevención a Aquellas Personas que Queden Traspuestas en el Vagón de un Tren tras un Día Duro de Trabajo y Corran el Riesgo de Pasarse de Parada con la Consiguiente Faena que Supone Coger el Camino de Vuelta, puso ayer en marcha una nueva e impactante campaña de control del uso de la fuerza si fuera necesario y otros incordios homologados con el objetivo de sensibilizar a la sociedad general de la importancia de reducir la morriña en casi un 50% en los viajeros usuales de tren.

Veamos dicha campaña (ATENCIÓN, no apto para personas muy sensibles):

Él ya no podrá hoy llevar a sus hijos a la feria.



Ni él venderles las nubes de azúcar que tanto les gustan.

Ni ellos aparecer en la casa de los horrores para asustarles.

Ni ellos activar el tren de la bruja

Ni él abrir su caseta de tiro al blanco

Ni ella podrá hoy dar de comer a los ponis
(además de dejar a su abuelita en casa sin muletas)

Ni esta otra chica inflar las colchonetas
(y desatascar su inodoro, por motivos obvios)

Ni él repartir suerte en la tómbola

Cada uno habla de la feria como le va en ella,
¡haz que ellos lleguen también, despiértales a tiempo!

A.P.A.P.Q.T.V.T.D.D.T.C.R.P.P.C.F.S.C.C.V
Con el soporte de feriantes y colchones del Grupo Estefanía Lo Mónaco