miércoles, 8 de julio de 2009

De incógnito (I)



Mi nombre es Hanz Mermelada de Melocotón. Soy científico (recién graduado por la Universidad de Torontoentero) y dada mi corta experiencia, he decidido realizar mi primer reto profesional para demostrar a mis colegas que yo también puedo salir en los documentales de la 2 de vez en cuando dando a conocer al mundo mis conclusiones.

Siguiendo los barómetros de mi sandwichera híbrida (y por tanto, menos contaminante) durante más de tres meses continuados, observé que existía un desequilibrio creciente entre estabilidad emocional y vida laboral. Al principio, creía que la causa de ello era la panceta reseca que se hallaba en los bordes; no obstante, y tras jugar al pingpong contra mí mismo durante unos cinco segundos y medio, decidí explorarlo más detalladamente, porque algo me decía que, sin duda, estaba ante el descubrimiento del siglo.

A la mañana siguiente, sobre las 08:00 am, con objetivo de analizar la vida de un trabajador cualquiera, me infiltraba de incógnito en una empresa bajo la apariencia cotidiana de alguien que, durante unas horas, estuvo retenido contra su voluntad en mi espacioso chalet contando tan sólo con una pizza napolitana y una ración extra de patatas con alioli y calamares a la romana, a gusto del sujeto, a la luz de las velas, para cenar, y una cama de agua cubierta con una gran cantidad de pétalos de rosas para acomodarse y ver tranquilamente la última película de Disney en la pantalla panorámica que hay justo encima, mientras las porno-chachas le hicieran la estancia lo más llevadera posible. Sé que no lo iba a conseguir, pero todo sea por la ciencia.

Después de informarme exhaustivamente sobre la empresa donde trabajaba y parecerme a él en la medida de lo posible (tardará mucho a que me vuelva a crecer el pelo y a deshacerme de este absurdo tatuaje de un esquimal meándome el codo), he aquí el informe de la jornada:

Objetivo del experimento: comprobar diferencias en los parámetros anímicos de un sujeto en un día laboral.
Lugar de localización: (GMT+01:00) Zona horaria de Bruselas, Copenhague, Madrid y París, en una empresa situada en Barcelona.

Fase 1 (09:00 – 11:00 horas)
Estado de ánimo: con sueño, poco lúcido aún.
Estado de superiores: sin aparecer.
Estado climático: se han encendido las máquinas de aire acondicionado.
Porcentaje de buenos días entre los compañeros: al 0,0%
Porcentaje de sueño: al 45%
Volumen de música (usando cascos) frente a la pantalla del ordenador: al 15%
Volumen general del despacho: al 0,1%
Número de bostezos acumulados (por mí): 45
Número de bostezos acumulados (contando con todos los compañer@s): 1135
Número de consultas por trabajo en Internet: 0
Número de consultas por ocio en Internet: 125
Porcentaje de rendimiento de trabajo: al 0,1%
Cotilleos escuchados: 15
Críticas al jefe: 140
Ocasiones en los que he bloqueado intencionadamente el ordenador para no trabajar: 8
Ocasiones de frecuencia al lavabo: 2
Número de veces en los que he participado en cotilleos: 15
Número de veces en los que he criticado (¿constructivamente?) a mis superiores: 40
Ocasiones en las que he deseado no estar aquí: 32
Porcentaje de disconformidad con mi sueldo: 57%

Fase 2 (11:00 – 13:00 horas)
Estado de ánimo: enormemente aburrido.
Estado de superiores: sin aparecer.
Estado climático: las máquinas de aire acondicionado funcionando al máximo.
Porcentaje de sueño: al 65%
Volumen de música (usando cascos): al 35%
Volumen general del despacho: al 2%
Número de bostezos acumulados (por mí): 65
Número de bostezos acumulados (contando con todos los compañer@s): 2350
Número de consultas por trabajo en Internet: 0
Número de consultas por ocio en Internet: 346
Porcentaje de rendimiento de trabajo: al -0,06%
Cotilleos escuchados: (15)*2/pi
Críticas al jefe: 152
Ocasiones en los que he bloqueado intencionadamente el ordenador para no trabajar: 10
Ocasiones de frecuencia al lavabo: 6
Número de veces en los que he participado en cotilleos: (15)*2/pi
Número de veces en los que he criticado (constructivamente) a mis superiores: 46
Ocasiones en las que he deseado no estar aquí: 64
Porcentaje de disconformidad con mi sueldo: 78,8%

Fase 3 (13:00 – 14:00 horas)
Hora de la comida.
En el microondas hay una cola de 15 personas.
Tengo sólo 10 minutos escasos para comerme dos entrecots que saben a pescado, rábanos y espinacas menos a carne.

Fase 4 (14:00 – 16:00 horas)
Estado de ánimo: agobiado. Debo investigar por qué el reloj gira en sentido contrario.
Estado de superiores: sin aparecer
Estado climático: estalactitas y estalagmitas por todo el local.
Porcentaje de sueño: al 70%
Volumen de música (usando cascos): al 55%
Volumen general del despacho: al 0,1%
Número de bostezos acumulados (por mí): 135
Número de bostezos acumulados (contando con todos los compañer@s): 4281
Número de consultas por trabajo en Internet: 0
Número de consultas por ocio en Internet: 648
Porcentaje de rendimiento de trabajo: al -0,003%
Cotilleos escuchados: ((15)*2/pi)Ω*<319±
Críticas al jefe: 371
Ocasiones en los que he bloqueado intencionadamente el ordenador para no trabajar: 16
Ocasiones de frecuencia al lavabo: 9
Número de veces en los que he participado en cotilleos: ((15)*2/pi)Ω*<319±
Número de veces en los que he criticado (constructivamente) a mis superiores: 68
Ocasiones en las que he deseado no estar aquí: 124
Porcentaje de disconformidad con mi sueldo: 89,7%

Fase 5 (16:00 – 18:00 horas)
Estado de ánimo: al borde del suicidio.
Estado de superiores: sin aparecer.
Estado climático: las máquinas anti nieve vienen a nuestro auxilio.
Porcentaje de sueño: al 85%
Volumen de música (usando cascos): al 85%
Volumen general del despacho: al 7%
Número de bostezos acumulados (por mí): 201
Número de bostezos acumulados (contando con todos los compañer@s): 6549
Número de consultas por trabajo en Internet: 0
Número de consultas por ocio en Internet: 1200
Porcentaje de rendimiento de trabajo: al -0,001%
Cotilleos escuchados: ∞
Críticas al jefe:∞+∞
Ocasiones en los que he bloqueado intencionadamente el ordenador para no trabajar: 30
Ocasiones de frecuencia al lavabo: 12
Número de veces en los que he participado en cotilleos: ∞
Número de veces en los que he criticado (constructivamente) a mis superiores: 75
Ocasiones en las que he deseado no estar aquí: 209
Porcentaje de disconformidad con mi sueldo: 93,7%

Análisis concluyente:
Experimento realizado con éxito, pero un verdadero coñazo, todo sea dicho.

Al llegar a casa me encontré que el sujeto no quería marcharse. Me suplicó y suplicó, y al final, consiguió ablandarme el corazón. Le eché a patadas de mi casa cuando supe que mi estudio había tenido poca o ninguna relevancia entre la comunidad científica.

Pero no todo está perdido. Perder una batalla no significa perder totalmente una guerra. Porque una cosa es segura: algo me dice que, en algún sitio de este mundo o de cualquier otro, Hanz estará muy pronto ante, sin duda, el descubrimiento del siglo.