sábado, 26 de diciembre de 2009

Buenos Deseos

Sí amigos, ha llegado el esperado y deseado momento de felicitarnos algo que ocurre todos los días, y es que... Nunca llega el momento de tomarnos la dieta como un objetivo real. Por lo tanto, qué mejor la Navidad para desear cosas a los demás y que sólo se queden en eso, en buenos deseos, porque los deseos no cuestan nada y además tienen la ventaja de que los puedes llevar a cualquier parte del mundo, por ejemplo aquella tan típica de:

"Que se acaben las guerras en el mundo"

Y sí, sí, funciona. Total como no lo ves, funciona. Tu deseo recorre el mundo como una paloma blanca de la paz. Lo malo es que con tanta polución acaba siendo como una representación del mal y a lo mejor provocaría más guerras. Así que mucho cuidadito con lo que deseamos. Ahí va otra típica:

"Que se acabe el hambre en el mundo"

Claro, claro... Por eso has desayunado el kilo de alfajores que te trajo tu abuela desde el pueblo, y las gambas que sobraron del otro día, ¿no? Venga ya, hombre. ¿Qué piensas, que el contenedor orgánico que han puesto en tu ciudad va destinado al tercer mundo o qué?

Porque esa es otra, no sé vosotros pero en mi ciudad hay un contenedor para cada cosa: uno para plásticos, otro para cartones, otro para pilas, otro para los deshechos de comida, otro para cristales... Vamos, que me tiro una hora por una vez sin ser yo el que huele mal para reciclar como es debido. Y es que ¿qué entra dentro de los desechos orgánicos?

Haber, ¿un pañuelo de papel lleno de mocos verdes, de esos pastosos que se pegan en cualquier sitio, es un desecho orgánico? Sí, sí, así de fuerte me parece... Eso sin mencionar ya a los bastoncillos para limpiar los oídos ¿qué hacemos, lo lanzamos al contenedor de plástico o al orgánico? ¡Eh, cuidado! ¡Que digo orgánico porque hay gente que no los utiliza y se come sin problemas la parte supuestamente orgánica! ¡Aghhh! ¿Y qué me decís de los restos de un condón comestible? ¿Se puede considerar como desecho orgánico? ¿Y lo que hay en su interior también? Vamos, que me parece que para ser verde estamos aún muy verdes en el tema...

Sin embargo, yo creo que lo peor de los deseos es cuando van dirigidos a uno mismo. Sí, la Navidad es así de cruel. También nos hacemos deseos para nosotros mismos, como ese tópico que suena casi ya a villancico:

"El año que viene me apuntaré al gimnasio"

Y ya te estás haciendo una imagen de ti mismo súper cachas, con un montón de chicas en bikini a tu lado, al estilo de James Bond, sacando pecho y encandilando a todas con tu sonrisa... ¡Vamos, baja ya! Sé realista, como mucho pedirás información y a lo mejor consigues ligar con la mujer de la limpieza, más comúnmente apodada como "El pandero terremoto", conocida así porque cada vez que mueve su trasero, hace temblar todo el edificio.

¿Y qué me decís de ese otro tópico?

"El año que viene me apuntaré a inglés"

Normal. Que yo sepa, James Bond hablaba en inglés. Sí, sí, ya sé que en las películas habla en perfecto castellano, pero creedme, no es su voz. Era la voz prestada de Pocoyó antes de hacerse famoso. ¿Da que pensar, verdad?

En resumen. A menos que para el año que viene decidas apuntarte al gimnasio, te pongas fuerte, consigas ligarte a las chicas más guapas de Londres, y recicles luego la parte de preservativo que ella no alcanzó comerse, ¡cállate hombre! Y no la pifies.

Así que yo mismo voy a predicar con el ejemplo:
¡Te deseo buenas fiestas y un feliz año 2010!